Elements of Vogue.
Un caso de estudio de performance radical

La exposición “Elements of Vogue” en el Centro de Arte Dos de Mayo investiga cómo las minorías utilizan sus cuerpos para inventar formas disidentes de belleza, subjetividad y deseo. Se trata de poéticas y políticas minoritarias que representan una amenaza a ojos del mundo normativo, aunque al mismo tiempo son ansiadas por la cultura dominante (basta con pensar en la explotación del vogue por parte de artistas como Madonna).

Naturalmente, sería imposible ofrecer un retrato fijo de un mundo tan complejo y cambiante como la escena ballroom. En lugar de ello, esta exposición se adentra en una historia política del cuerpo para rastrear aquellos debates, conflictos y guerras culturales que convergen en la aparición del vogue, buscando sus ecos y resonancias en la historia de la performance y la cultura popular afrodescendiente. Desde esta óptica, el vogue se revela como un caso de estudio para comprender la emergencia de la performance radical y su capacidad para articular nuevos imaginarios sociales.

El vogue es una forma de baile urbano, desafiante y queer, cuyas raíces se hunden en la historia de la comunidad LGTB afroamericana. Este baile se inspira en las poses de las revistas de moda, apropiándose del imaginario elitista de la alta costura, a la vez que adopta el vocabulario de los jeroglíficos egipcios, las artes marciales asiáticas o el afrofuturismo. Una alucinación transgénero y multicultural que convierte la estética del vogue en el emblema de una escena alternativa, fieramente underground, la escena ballroom. Una comunidad que eclosiona en el Nueva York de los años ochenta en respuesta a la crisis del SIDA, pero cuya historia atraviesa un siglo de frágiles coaliciones entre sujetos minoritarios que la cultura dominante ha relegado una y otra vez a los márgenes, encarcelado, patologizado y castigado a lo largo de la modernidad. En las poses estilizadas del vogue, las manos del bailarín hacen algo más que dibujar figuras en el aire. Esas poses transcriben corporalmente una historia de resiliencia y de luchas culturales que se remonta a los años veinte y a los primeros bailes multitudinarios durante el Renacimiento del Harlem. Hoy la cultura ballroom, con sus elaboradas reglas, estéticas y formas de organización social, continúa siendo un lugar donde se articula la presencia de cuerpos disidentes en lo que constituye un caso de estudio de performance radical.

Participan: Charles Atlas, Dawoud Bey, Joan Jett Blakk, David Bronstein, Willie Cole, Emory Douglas, LaToya Ruby Frazier, Ellen Gallagher, Bam Bam Garçon, Gerard H. Gaskin, Lyle Ashton Harris, Benji Hart, Juliana Huxtable, Arthur Jafa, Marsha P. Johnson, D’relle Khan, Crystal LaBeija, Zoe Leonard, Glenn Ligon, Kalup Linzy, L.O.V.E. Lesbians Organized for Video Experience, Dorothy Low, Paul Maheke, MikeQ, Rashaad Newsome, Lorraine O’Grady, Paper Tiger Television, Adrian Piper, Carl Pope Jr., Pope.L, Qween Beat, Jay Jay Revlon, Marlon T. Riggs, Sylvia Rivera, Martha Rosler, Stephen Shames, Frank Simon, Lorna Simpson, Bruce W. Talamon, Terre Thaemlitz, Wu Tsang, James Van Der Zee, Jack Walworth, Andy Warhol, Cornel West, Ernest C. Withers, y una multitud de cuerpos que hicieron y que harán vogue.

La muestra ha sido comisariada por Sabel Gavaldón y Manuel Segade, y se puede visitar de martes a domingo, de 11:00 a 21:00 horas.

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Gerard H. Gaskin: William, Gee Gee and Stephanie Ball. Philadelphia, 1998
© Gerard H. Gaskin